Conclusiones
El problema año
2000 es real y serio tanto para los equipos como para los
sistemas.
El riesgo
potencial relativo es al menos tan grande como el de las aplicaciones en
los computadores.
El problema del
año 2000 es potencialmente uno de los aspectos más críticos que pueden
enfrentarse. Los costos para solucionarlo serán muy altos y aumentarán
más mientras más esperemos para ello (nos acerquemos al año
2000).
Muchas
organizaciones ya están demoradas y quedándose cada día más atrasadas al
pasar el tiempo. La tendencia es realizar esfuerzos en definir la
criticidad de los sistemas y asignarles prioridad. Se da prioridad a
aspectos relacionados con la seguridad humana y la supervivencia del
negocio. Hay que minimizar las vulnerabilidades legales.
Las soluciones
consumen tiempo y esfuerzo y deben continuar más allá del 01/01/2000.
Las mayores restricciones son de personal, tiempo y dinero. Los
presupuestos estimados siguen aumentando.
Se sacrifican los
nuevos desarrollos en pro de los arreglos consecuencia del año
2000.
Se producirán
fallas y litigaciones asociadas.
Todos los
usuarios que usan o dependen de microprocesadores y/o microcontroladores
deben preocuparse lo suficiente en determinar sus riesgos
asociados.
Las organizaciones e individuos deben:
Elaborar un
inventario de su infraestructura y sistemas, con el fin de determinar
los riesgos potenciales.
Establecer
políticas y procedimientos de conformidad con el año 2000 para el
desarrollo, sustitución o desincorporación de aplicaciones y/o equipos
que implican el uso de microprocesadores o
microcontroladores.
Determinar cómo
manejar el conjunto de data histórica que debe guardarse y seguirse
usando y hacerlo antes del 2000.
Darle especial
atención a los sistemas dentro de los equipos electrónicos y sus
relaciones con otros procesos o sistemas.
Atacar su cadena
de proveedores lo antes posible.
Ejecutar análisis
de riesgos y desarrollar planes de contingencia.
Es esencial el
compromiso ejecutivo, el problema es del negocio, no de informática. Se
requiere un equipo y gerencia dedicados al programa.
No hay, ni habrá,
una solución mágica para el caso de la infraestructura. Los aspectos
técnicos asociados al año 2000 son complejos, pero debido a la magnitud
del esfuerzo a realizar, el factor crucial es la gerencia del mismo.
Esto se aplica particularmente para el caso de las pruebas.
El
establecimiento de una consciencia colectiva sobre este problema y el
apoyo gerencial es crucial para los usuarios y clientes deben
incorporarse para no retrasar el avance de las soluciones planteadas. Se
requiere planificar y probar minuciosamente. Probar el sistema actual es
esencial; nada puede simularse o generalizarse. No hay sustituto para la
revisión manual y el trabajo duro.